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Salud sexual y salud reproductiva en mujeres jóvenes con consumo de sustancias en Chile según datos VIII encuesta nacional de la juventud.

Año de la Revista:

2020

Edición N°:

1

Autores:

Ingrid Leal F. Temistocles Molina G. Eldreth Peralta V. Rosa Sáez S.


Instituciones:

Centro de Medicina Reproductiva y Desarrollo Integral del Adolescente, CEMERA, Facultad de Medicina, Universidad de Chile.

Centro de Salud del Adolescente, SERJOVEN, Departamento de Pediatría Oriente, Facultad de Medicina Universidad de Chile.

Fuente de financiamiento: Centro de Medicina Reproductiva y Desarrollo Integral del Adolescente, CEMERA, Facultad de Medicina, Universidad de Chile.

Correspondencia a:
Ingrid Leal F., Centro de Medicina Reproductiva y Desarrollo Integral de la Adolescencia (CEMERA), Facultad de Medicina, Universidad de Chile.
Prof. Alberto Zañartu 1030, Independencia.
E-mail: igleal@med.uchile.cl


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Título:

Tipo de documento:

Artículo de investigación

Salud sexual y salud reproductiva en mujeres jóvenes con consumo de sustancias en Chile según datos VIII encuesta nacional de la juventud.

Volumen:
85

Contenido del documento:


INTRODUCCIÓN

El consumo de sustancias en la población adolescente y joven es preocupante. En América Latina no existe un patrón único de consumo, dada la variabilidad social y estructural entre los países. Sin embargo, en la mayoría, los niveles más altos de consumo se encuentran en la población entre 15 y 34 años, siendo el alcohol la sustancia de mayor consumo 1. En el escenario Latinoamericano y del Caribe, Chile destaca como el país con más prevalencia de consumo de marihuana en la vida en escolares, sobre el 41%, mientras que en el resto de los países se encuentran por debajo del 25% 1,2. Otras sustancias como las derivadas de la cocaína, muestran un menor nivel de consumo, sin embargo en estudiantes secundarios las cifras son mayores en países sudamericanos versus jóvenes de otros lugares 1.

En el grupo de adolescentes (10 a 19 años) y jóvenes (15 y 24 años) existe evidencia que demuestra los efectos dañinos del consumo de sustancias para el desarrollo cerebral, dado que éste se completa pasada estas edades 3. El cerebro en desarrollo de un adolescente y/o joven, predispone a mayor vulnerabilidad para iniciar consumo, y también a posibles daños secundarios.  Así es como, tanto las áreas cerebrales encargadas del placer, emociones y recompensa, como las responsables de la adquisición de las funciones ejecutivas, como son la toma de decisiones, memoria, planificación y atención, se ven comprometidas ante el uso de las sustancias más utilizadas por adolescentes, como son el alcohol y marihuana 3,4. A lo anterior se suma que un inicio precoz de consumo hace más probable mantenerlo en etapas posteriores de la vida 5, 6,7.

El consumo problemático de sustancias (CPS) es aquel que incluye los consumos de tipo abusivo y dependiente según los sistemas de clasificación DSM-IV y CIE-10 y se define como un patrón desadaptativo de consumo, que conlleva un deterioro o malestar clínicamente significativo, expresado por uno o más problemas asociados durante un período de 12 meses2. Este CPS puede vulnerar diferentes aspectos de la salud sexual y reproductiva (SSR) de las personas, especialmente en mujeres adolescentes y/o jóvenes. En términos generales los hombres consumen más sustancias que las mujeres, existiendo evidencia predominantemente basada en ellos 2,8,9 . Sin embargo, es preocupante el aumento del consumo de sustancias en las mujeres, datos muestran que en estudiantes secundarios este se ha equiparado al de los varones e incluso superado a los mismos en algunos casos 1,2,10. En el caso del consumo de alcohol, estudios han demostrado que este se inicia más tardíamente en las mujeres en comparación con los hombres, pero en ellas existiría una progresión más rápida hacia el consumo problemático 11.

Las diferencias de género, normas sociales, factores biológicos y patrones de consumo hacen especialmente vulnerables a las mujeres con consumo de sustancias a consecuencias negativas en su SSR 9,12,13. Algunas investigaciones muestran que el consumo abusivo de drogas lícitas como el alcohol e ilícitas como marihuana, cocaína u otras puede asociarse a cambios biológicos y conductuales relacionados con la sexualidad 14,15.

Son conocidos los estudios clínicos y preclínicos que muestran los efectos del consumo de sustancias sobre la regulación hormonal, manifestándose en alteraciones en el ciclo menstrual y/o en la respuesta sexual, también está documentada la influencia de los estrógenos en el consumo de drogas al interactuar con sistemas relacionados con la recompensa y el estrés 10,12,16. Por otro lado, la capacidad para negociar o consentir las relaciones sexuales pueden verse disminuidas cuando se está bajo el efecto de las drogas y/o alcohol, exponiendo a las adolescentes y jóvenes a mayor número de parejas sexuales, VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS), embarazos no deseados, situaciones abusivas, violencia y/o comercio sexual. 9,17,18,19,20,21,22,23

El deterioro causado por CPS se expresa por uno o más problemas en una de las siguientes cuatro áreas vitales y no tanto en la cantidad o frecuencia con la que se realiza el consumo: 1) Incapacidad para cumplir las obligaciones principales; 2) consumo en situaciones peligrosas como la conducción de vehículos; 3) Problemas legales secundarios al consumo; 4) Consumo a pesar de dificultades sociales o interpersonales asociadas. Considerar sólo la frecuencia de consumo como criterio para distinguir un CPS sería limitado, si se tiene en cuenta que sus efectos varían considerablemente dependiendo de las características personales, así como del tipo de sustancias consumidas. 2,24

Condiciones del contexto de vida como maltrato, negligencia, consumo de sustancias parental y las influencias de los pares también podrían aumentar la probabilidad de uso de sustancias y conductas sexuales de riesgo 25, lo que convierte al consumo de sustancias en un problema de salud pública multifactorial. Por otro lado, existen características individuales como la impulsividad o trastornos de salud mental que podrían estar asociadas tanto al patrón de consumo de sustancias como a comportamientos sexuales de riesgo 11,26.

El objetivo es determinar la asociación entre los niveles de consumo de sustancias y las características de la salud sexual y reproductiva de mujeres jóvenes en Chile.

MÉTODO  

Estudio transversal y analítico. La fuente de información correspondió a la base de datos utilizada por la VIII Encuesta Nacional de la Juventud, con representación nacional de zonas urbanas y rurales cuya recolección de datos se realizó entre septiembre y diciembre del año 2015. El tipo de muestreo con representación nacional, selección de los participantes y recolección de la información, están descritos en la 8° encuesta Nacional de Juventud 27. En cuanto al factor de ponderación estimado por estos autores, fue considerado en los análisis del presente estudio.

Para este estudio la muestra estuvo constituida por mujeres adolescentes y jóvenes entre 15 a 24 años.

La variable “Consumo de sustancia” fue construida según las respuestas a dos preguntas:

1.- ¿Podrías indicar cada cuánto tiempo consumes alguna de las siguientes sustancias en los últimos 12 meses?

Tipo de sustancias:

Alcohol, cigarrillos, Marihuana, Cocaína, Pasta base, Éxtasis, MDMA, Hongos alucinógenos, Floripondio, peyote, san pedro o mezcalina  LSD, ácido, trip, tripa o tripi, Tranquilizantes sin receta médica (clonazepam, alprazolam, diazepam, lorazepam, entre otros) Analgésicos sin receta médica (tramal, valium, ravotril, codeína, morfina, metadona, petidina entre otros), Inhalables (neoprén, tolueno, éter, acetona, poppers, pinturas u otros), Estimulantes sin receta médica (anfetamimas, modafinilo o mentix, cidrín, ritalin, escansil, cylert, anfepramona, fenproporex).

Las opciones de respuesta en una escala de likert (desde nunca hasta varias veces al día).

2.- ¿Cada cuánto tiempo te han sucedido las siguientes situaciones riesgosas asociadas al consumo de sustancia, en los últimos 12 meses?:

Situaciones riesgosas asociadas al consumo de sustancia:

  1. Has perdido la memoria o la consciencia luego de haber consumido alcohol.
  2. Te has subido a un vehículo motorizado conducido por una persona que haya consumido alcohol.
  3. Has perdido la noción de la realidad luego del consumo de drogas y/o estupefacientes como marihuana o cocaína entre otros).
  4. Has participado en alguna riña o pelea en un lugar público (discotheque, estadio, pub, fiesta, etc.) luego del consumo de alcohol y/o alguna droga.
  5. Has conducido un vehículo motorizado luego de haber consumido alcohol.

Las opciones de respuesta en una escala de likert (desde nunca me ha sucedido hasta todos o casi todos días).

Luego la variable “Consumo de sustancias” se clasifico en:

.- Sin consumo de sustancias (SCS) y no ha presentado situaciones riesgosas asociadas al consumo de sustancias.

.- Consumo no problemático de sustancias (CNPS), consumo de al menos una sustancia entre varias veces al mes a casi nunca, y no ha presentado situaciones riesgosas asociadas al consumo de sustancias.

.- Consumo problemático de sustancias (CPS): Consumo de al menos una sustancia entre varias veces al día a una vez al mes o menos y ha presentado situaciones riesgosas asociadas al consumo de sustancias.

Para el análisis de los modelos de regresión logístico  múltiple y ordinal, en el caso de la variable “Consumo de sustancias” fue necesario crear dos variables, la primera clasificada como “SCS”=0, “CNPS”=1 y la segunda  “SCS”=0 y “CPS”=1.

Las variables de “Salud Sexual” fueron: Edad de inicio relaciones sexuales, Orientación sexual, Sexo oral, Sexo anal, Uso de condón en la primera relación sexual, Uso de condón en la última relación sexual, Tipo de relación con primera pareja sexual, Tipo de relación con ultima pareja sexual (grado de estabilidad del tipo de relación), número de parejas sexuales últimos 12 meses y Violencia de pareja).

Las variables de “Salud Reproductiva” fueron evaluadas mediante la presencia o ausencia de la característica: Uso de Método anticonceptivo (MAC) en la primera relación sexual, Tipo de MAC en la primera relación sexual, Uso de MAC en la última relación sexual, Tipo de MAC en la última relación sexual, Embarazo no planificado, Edad embarazo no planificado, Aborto inducido.

Criterio de exclusión: exposición a situación de riesgo, sin haber consumido sustancias en los últimos 12 meses, o que consumió sólo cigarrillos de tabaco.

Análisis estadístico: Se realizó un análisis descriptivo para caracterizar la muestra. Se midió la asociación entre las variables sociodemográficas, “Salud sexual”, “Salud reproductiva” y “Consumo de sustancias”, mediante la aplicación de regresión: lineal múltiple, logística múltiple, ordinal simple y ordinal múltiple.

Se evaluó la asociación entre “Consumo de sustancias” y “Salud sexual y reproductiva”, a través del cálculo de OR ajustado por edad en años cumplidos, grupo socioeconómico y zona, mediante el ajuste de una serie de modelos de regresión logística múltiple y ordinal múltiple. Los datos del estudio fueron analizados utilizando el software estadístico STATA v 12 (StataCorp LP, Texas, USA).

RESULTADOS

La muestra estuvo constituida por 2.589 mujeres entre 15 a 24 años, el 37,8% (n: 979) correspondió al grupo sin consumo de sustancias, el 46,3% (n: 1.200) al grupo con consumo no problemático y 15,9% (n: 410) al grupo con consumo problemático de sustancias. Las sustancias más frecuentemente consumidas fueron alcohol con un 61,96%, seguida de cigarrillo y marihuana con un 35.12% y 22.87% respectivamente. El promedio de edad fue menor para el grupo de no consumo (18,7 años, p=0,001). Hubo diferencias estadísticamente significativas (p<=0,04) para el nivel socioeconómico, educacional y según zona urbano-rural. La descripción de los grupos se muestra en la tabla 1.

Variables de salud sexual

En cuanto a las variables de salud sexual se observa que en promedio la edad de inicio de la actividad sexual fue significativamente menor en el grupo de CPS (15,9 años p = 0,001). En relación a la orientación sexual, destaca un mayor porcentaje (12,9%) de orientación sexual distinta a la heterosexual en el grupo de CPS en relación a los otros 2 grupos. En este mismo sentido la frecuencia de experiencias sexuales orales, anales, el no uso de condón en la primera relación sexual, primera y última relación sexual con recién conocido, familiar o en contexto de abuso, mayor número de parejas sexuales y antecedente de violencia en la pareja, fueron significativamente más frecuentes en el grupo de CPS (p =0,001). Tabla 2.

Variables de Salud Reproductiva

Se observa que para las variables de salud reproductiva existe una mayor frecuencia de no uso de MAC o MAC menos efectivo en la primera relación sexual en el grupo CPS que en los otros dos grupos, diferencias estadísticamente significativas (p<=0,005). Existe un mayor porcentaje de no uso de MAC (26,9%) o MAC menos efectivo en la última relación sexual (30,2%) y mayor frecuencia de uno o más hijos (54,2%) en el grupo SCS que en los otros dos grupos, diferencias estadísticamente significativas (p<=0,01). Las variables, Embarazos no planificados, Edad embarazo no planificado y aborto inducidos no presentaron diferencias estadísticamente significativas. Tabla 3.

Asociación entre consumo de sustancias y variables de Salud Sexual y Reproductiva

En las jóvenes que presentan un CPS con respecto a aquellas jóvenes del grupo SCS: se incrementa 5,84 el riesgo de  tener  la  última relación sexual con una pareja menos estable como un recién conocido, veces (OR: 6,84; IC95%: 3,90 – 12,01) y 8,35 veces el riesgo de tener 2 o más parejas sexuales en los últimos 12 meses (OR: 9,35; IC95%: 5,35 – 16,34).

En las jóvenes que presentan un CNPS con respecto a aquellas adolescentes SCS: se incrementa 1,11 veces el riesgo de baja estabilidad del tipo de relación de pareja en la última relación sexual (OR: 2,11; IC95%: 1,43 – 3,12), 1,01 veces tener 2 y más parejas sexuales en los últimos 12 meses  (OR: 2,01; IC95%: 1,20 – 3,36),  disminuye: 1,38 veces el riesgo de no uso de MAC en la última relación sexual (OR: 0,42; IC95%: 0,23 – 0,79) y 1,27 veces usar un MAC menos efectivo en la última relación sexual  (OR: 0,44; IC95%: 0,28 – 0,71), Tabla 4.

DISCUSIÓN

Los resultados del presente estudio coinciden con otros, vinculando las conductas sexuales de riesgo en adolescentes y jóvenes con consumo de sustancias 15,20,21,18. El consumo de sustancias, en especial el problemático, se asoció principalmente a variables de salud sexual y no así con variables reproductivas. Esto podría explicarse porque conductas como sexo sin condón, con recién conocido, en contexto de abuso o situaciones de violencia de pareja, pueden darse con mayor probabilidad cuando se está bajo los efectos de alguna sustancia que favorece la desinhibición y/o dificultan la toma de decisiones. Por otro lado, conductas relacionadas con decisiones reproductivas, generalmente no se toman bajo la influencia del consumo de sustancias, como por ejemplo la elección de un MAC, la cual generalmente se realiza con la orientación de un proveedor de salud, en especial en el caso de uso de Implantes o DIUs, que junto con ser los MAC más efectivos requieren de un profesional capacitado para iniciar su uso. En relación a este punto, se observó que los grupos con consumo de sustancias presentaron una mayor proporción de uso de MAC efectivos. Es probable que los proveedores de salud que conocen el antecedente de consumo de sustancias de estas jóvenes, dirijan la consejería para elección de MAC hacia aquellos de mayor efectividad y de menor dependencia de uso por parte de ellas. Esto podría explicar en parte porque a pesar de tener una edad de inicio sexual más temprano, más parejas sexuales y menos uso de condón, el grupo de CPS no se asoció a embarazos no planificados, o mayor número de hijos, situación que difiere de otros estudios 21,22. Sin embargo, el riesgo a ITS en el grupo de CPS podría ser mayor, dado el menor uso de condón y mayor número de parejas sexuales, lo que también podría afectar la fertilidad actual y futura de estas mujeres 28. Este escenario se relaciona con lo observando en Chile en el último año, donde la tasa de fecundidad de embarazo adolescente es una de las más bajas de Latinoamérica, no obstante se han registrado aumentos preocupantes en la tasa de incidencia del VIH y otras ITS. 29,30

Otras variables como: embarazos no planificados, no uso de condón en la última relación sexual, no uso o uso de MAC menos efectivos, fueron mayores en el grupo SCS. Esto podría explicarse en parte porque es conocida la disminución o abandono del consumo de sustancias durante el embarazo, influido posiblemente por la sanción social de éste en el periodo de gestación y la alta valoración de la maternidad 13. Por otro lado, el tipo de relación con la última pareja sexual, también pudiese estar influyendo, por las diferencias entre los grupos. Así el grupo SCS refirió tener parejas más estables (novio, conviviente o esposo) en un 94%, lo que podría favorecer la intención de búsqueda de embarazo y el menor uso de condón 31 .Esto difiere del grupo con CPS, en que este tipo de relación con la última pareja sexual sólo alcanzo el 58%.

Otra variable que presentó diferencia entre los grupos fue la orientación sexual, observándose asociación entre el CPS y mayor frecuencia de orientación sexual diferente a la heterosexual. Esto concuerda con la literatura, que señala mayor prevalencia de consumo de sustancia, entre otras problemáticas de salud mental, en el grupo de adolescentes y jóvenes LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trangéneros), probablemente por la mayor vulnerabilidad psicosocial de este grupo en comparación con sus pares heterosexuales 32,33,34.

Si bien se logró asociar variables de salud sexual, como el no uso de condón,  número y tipo de parejas sexuales y violencia de pareja con el CPS, con ello no se pretende estereotipar o establecer “único perfil” sexual y de consumo de estas adolescentes y jóvenes, porque, se reconoce que en la sexualidad influyen múltiples variables, como la educación sexual recibida, la historia psicosexual, las características de personalidad, entre otras variables que no han sido abordadas en este estudio 23. Teniendo presente esta multifactorialidad, se puede desprender que las mujeres con CPS viven circunstancias que facilitan la exposición a diferentes riesgos para su salud sexual.

Este estudio es el primero a nivel nacional que muestra el panorama general de algunas variables de SSR y su asociación al consumo de sustancias en las jóvenes chilenas de 15 a 24 años, relevando el tema como problemática de salud pública, cuya epidemiología presenta desafíos para su abordaje. Es necesario que futuras investigaciones busquen profundizar en los aspectos específicos de los patrones de consumo en mujeres jóvenes y su heterogeneidad, con metodologías que logren conocer desde su propia perspectiva las razones de iniciarse o no en el consumo de sustancias, los contextos en los cuales estos ocurren y las vivencias de su sexualidad, esto con el fin de aportar evidencia para la oportuna prevención y las pertinentes estrategias de intervención y tratamiento, que consideren las diferencias de género.

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TABLAS

Tabla 1  Distribución de las variables sociodemográficas por Consumo de sustancia
 

Variables

 

Categorías

Consumo de sustancias  

p

S

in

(SCS)

n = 979

%

No problemático (CNPS)

n=1200

%

Problemático

(CPS)

n=410

%

Edad Promedio

(IC95%)

18,78

(18,43 – 19,14)

19,72

(19,48 – 19,95)

19,73

(19,33 – 20,14)

 

0,001

Nivel socioeconómico D,E 52,17 47,15 43,17  

0,04

C2,C3 45,41 49,12 50,53
ABC1 2,42 3,73 6,30
 

Nivel educacional

Básico 7,90 3,30 10,52  

 

0,001

Medio 72,51 61,67 59,56
Superior 19,59 35,03 29,92
Zona Urbano 83,60 86,51 89,43 0,04
Rural 16,40 13,49 10,57

 

 

Tabla 2.  Distribución de las variables de Salud Sexual por Consumo de sustancias
 

Variables

 

Categorías

Consumo de sustancias  

 

p

Sin

(SCS)

n = 979

%

No problemático

(CNPS)

n=1200

%

Problemático

(CPS)

n=410

%

Edad inicio de actividad sexual Promedio

(IC95%)

16,82

(16,51 -17,13)

16,74

(16,52 -16,96)

15,90

(15,60 -16,20)

0,001
Orientación sexual No heterosexual 4,97 5,15 12,87 0,001
Heterosexual 95,03 94,85 87,13
Sexo oral Si 21,83 38,77 67,21 0,001
No 78,17 61,23 32,79
Sexo anal Si 8,89 13,87 33,25 0,001
No 91,11 86,13 66,75
Uso de condón en la 1° relación sexual No 39,75 32,26 53,46 0,001
Si 60,25 67,74 46,54
 

Uso de condón en la última relación sexual

 

No

61,77 56,13 57,38 0,55
Si 38,23 43,87 42,62
 

Tipo de relación con primera pareja sexual

Recién conocido, familiar, abuso sexual 0,50 0,80 7,79  

 

0,001

Andante, amigo 10,03 12,80 24,98
Novio 73,55 82,37 64,97
Esposo, conviviente 15,92 4,03 2,26
Tipo de relación con última pareja

sexual

 

Recién conocido, familiar, trabajadora sexual

 

 

0

 

 

0

 

 

0,59

 

 

0,001

Andante, amigo 5,96 14,53 40,60
Novio 61,64 66,75 48,48
Esposo, conviviente 32,40 18,72 10,33
 

Número de parejas sexuales últimos 12 meses

 

2 y más

 

10,45

 

18,94

 

52,80

 

0,001

0 a 1 89,55 81,06 47,20
 

Violencia sexual en la pareja

Si 7,93 10,64 27,86  

0,001

No 92,07 89,36 72,14

 

 

 


Tabla 3. Distribución de variables de Salud Reproductiva por Consumo de sustancias

 

Variables

 

Categorías

Consumo de sustancias  

p

Sin

(SCS)

n = 979

%

No problemático

(CNPS)

n=1200

%

Problemático

(CPS)

n=410

%

Uso de Método Anticonceptivo (MAC) en la 1° relación sexual No 29,11 19,43 39,48 0,001
Si 70,89 80,57 60,52
Tipo de MAC en la 1° relación sexual Ninguno 29,11 19,43 39,48 0,005
Menos efectivo 42,20 46,23 33,73
Efectivo 28,69 34,34 26,79
Uso de Método Anticonceptivo (MAC) en la última relación sexual No 26,95 13,41 21,35 0,01
Si 73,05 86,59 78,65
*Tipo de MAC en la última relación sexual Ninguno 26,95 13,41 21,35 0,001
Menos efectivo 30,23 23,86 29,22
Efectivo 42,82 62,73 49,43
Embarazo no planificado Si 24,84 20,90 15,97 0,09
No 75,16 79,10 84,03
 

Número de hijos

2 – 4 7,92 6,57 4,60 0,001
1 46,29 26,65 19,13
0 45,79 66,78 76,27
Edad embarazo no planificado Promedio

(IC95%)

18,08

(17,45 – 18,71)

17,66

(17,21 -18,11)

17,59

(16,85 – 18,32)

0,50
Aborto inducido Si 4,97 4,97 6,99 0,61
No 95,03 95,03 93,01
*Ninguno: No usa ningún tipo de anticonceptivo

Menos efectivos: condón, anticoncepción de emergencia hormonal, métodos naturales, coito interrumpido.

Efectivos: Implantes, esterilización, dispositivos intrauterinos (DIUs), inyecciones, píldoras, anillo, parche.

 

 

 

Tabla 4.  Odds Ratio (OR) entre consumo de sustancias y variables de Salud sexual y reproductiva en jóvenes chilenas (n=2589)
Consumo de sustancias
Uso de condón última relación sexual

N = 1265

ORa

IC95%

Tipo de relación con última pareja sexual

N = 1395

ORa

IC95%

Uso de MAC última relación sexual

N = 1371

ORa

IC95%

Tipo de MAC última relación sexual

N = 1371

ORa

IC95%

Dos o más parejas sexuales en los últimos 12 meses

N = 1349

ORa

IC95%

Problemático (CPS) 0,90

(0,54 – 1,50)

6,84

(3,90 – 12,01)***

0,74

(0,34 – 1,62)

0,74

(0,42 – 1,32)

9,35

(5,35-16,34)***

No Problemático

(CNPS)

0,79

(0,54 – 1,17)

2,11

(1,43 – 3,12)***

0,42

(0,23 – 0,79)**

0,44

(0,28 – 0,71)**

2,01

(1,20 – 3,36)**

Sin

(SCS)

1 1 1 1 1

ORa, Odds ratio ajustado por edad, grupo socioeconómico y zona; IC: Intervalo de confianza. Consumo de sustancias (0 = Sin, 1 = No Problemático; 0 = No, 1 = Problemático). Uso de condón última relación sexual (0 = Si, 1 = No). Tipo de relación con última pareja sexual (1 = Esposo, conviviente, 2 = Novio, 3 = Andante, amigo, 4= Recién conocido, familiar, trabajadora sexual).  Uso de MAC última relación sexual (0 = Si, 1 = No). Tipo de MAC última relación sexual (1 = Efectivo, 2 = Menos efectivo, 3 = Nada efectivo). Dos o más parejas sexuales en los últimos 12 meses (0 = 0  a  1, 1  = 2 y más).

*p<0,05, **p<0,01 y ***p<0,001