De SOP a SOMP: qué cambia en el diagnóstico y el manejo clínico

Durante 2026 se oficializó, tras un proceso de consenso internacional en múltiples etapas, un cambio en la nomenclatura del Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP): pasa a denominarse Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino (SOMP), conocido también en la literatura en inglés como PMOS (Polycystic Metabolic Ovarian Syndrome). No se trata de un simple ajuste terminológico: el nuevo nombre busca corregir una descripción que llevaba décadas generando confusión, tanto en la práctica clínica como en la comprensión que las propias pacientes tienen de su condición.

Para equipos de ginecología y obstetricia, este cambio abre una oportunidad concreta: actualizar el enfoque diagnóstico y terapéutico hacia un modelo que refleje mejor la naturaleza multisistémica del cuadro.

 

Por qué cambió el nombre: el problema de los «quistes» que no eran quistes

 

El nombre «ovario poliquístico» proviene de descripciones ecográficas avanzado el siglo XX, cuando se interpretó como quistes lo que en realidad correspondía a folículos ováricos aumentados en número y estimulador sin desarrollarse completamente. Esta imprecisión derivó en dos problemas persistentes en la práctica clínica:

  • Sobrediagnóstico: pacientes con hallazgos ecográficos compatibles con ovarios poliquísticos, pero sin el resto del cuadro clínico, terminaban etiquetadas con un síndrome que no tenían.
  • Subdiagnóstico del componente metabólico: el nombre centraba la atención en lo ovárico y reproductivo, dejando en segundo plano el componente endocrino-metabólico, que en muchos casos es el que más impacta la salud a largo plazo de la paciente.

 

Qué significa «SOMP»

 

El nuevo nombre condensa tres dimensiones que ya se reconocían clínicamente, pero que el término anterior no comunicaba:

  • Poliendocrino: el cuadro involucra a más de una glándula y eje hormonal —hipofisiario, ovárico y suprarrenal—, no solo al ovario.
  • Metabólico: reconoce el riesgo elevado de resistencia a la insulina, presente en una proporción alta de las pacientes, además de su relación con el riesgo cardiometabólico a mediano y largo plazo.
  • Ovárico: se mantiene la referencia al componente reproductivo, sin apoyarse en un hallazgo ecográfico —los «quistes»— que no reflejaba con precisión la fisiopatología.
  • Esta actualización no reemplaza los criterios diagnósticos ya validados en la práctica (como los criterios de Rotterdam, que consideran irregularidad ovulatoria, hiperandrogenismo clínico o bioquímico, y morfología ovárica poliquística), sino que reencuadra su interpretación dentro de un modelo clínico más amplio.

Nota para el equipo clínico: los detalles operativos del nuevo consenso diagnóstico (puntos de corte, criterios ecográficos específicos, guías locales adaptadas) deben revisarse en las publicaciones oficiales de las sociedades científicas correspondientes a medida que se difundan. Este artículo resume el fundamento del cambio de nomenclatura; no reemplaza la guía clínica formal.

 

Implicancias para el diagnóstico

 

El cambio de enfoque tiene consecuencias prácticas concretas:

  • Menos peso al hallazgo ecográfico aislado. Un ovario con morfología poliquística, sin alteración del ciclo ni hiperandrogenismo, no debería por sí solo derivar en un diagnóstico de SOMP.
  • Mayor relevancia de la evaluación metabólica. La pesquisa de resistencia a la insulina, perfil lipídico y otros marcadores metabólicos pasa a ser parte habitual de la evaluación inicial, no un estudio complementario opcional.
  • Diagnóstico como punto de partida, no de cierre. El nuevo enfoque invita a entender el diagnóstico como el inicio de un seguimiento longitudinal —reproductivo, metabólico y psicológico— más que como una etiqueta fija.

 

Manejo multidisciplinario: por qué ya no basta el enfoque ginecológico exclusivo

 

La evidencia que sustenta el cambio de nombre confirma algo que muchos equipos clínicos ya aplican en la práctica: el SOMP no se resuelve solo desde la ginecología. Un manejo adecuado suele requerir coordinación con:

  • Endocrinología, para el abordaje de la resistencia a la insulina y el riesgo cardiometabólico.
  • Nutrición, con un enfoque en hábitos sostenibles más que en dietas restrictivas.
  • Salud mental, considerando la asociación descrita entre SOMP y mayor prevalencia de ansiedad y síntomas depresivos.
  • Dermatología, en casos con acné o hirsutismo significativos.
  • Ginecología infanto-juvenil, cuando el diagnóstico se plantea en adolescentes, población en la que el sobrediagnóstico es un riesgo particular por la superposición entre signos normales del desarrollo puberal y signos del síndrome.

Para el equipo clínico, esto refuerza la importancia de contar con criterios claros de derivación y de comunicar a la paciente, desde la primera consulta, que el seguimiento probablemente involucrará a más de un especialista.

 

Qué revisar en la práctica clínica diaria

 

Algunas preguntas útiles para incorporar el cambio de enfoque en la consulta:

  • ¿La paciente cumple criterios diagnósticos completos, o solo presenta un hallazgo ecográfico aislado?
  • ¿Se ha evaluado el componente metabólico, más allá del componente reproductivo?
  • ¿Existe un plan de derivación claro si se detectan alteraciones metabólicas o de salud mental?
  • ¿La información entregada a la paciente refleja el nuevo enfoque, evitando el uso aislado del término «quistes»?

 

Actualízate en el webinar SOCHOG y Laboratorio Chile – Teva

 

Laboratorio Chile, Teva y la Sociedad Chilena de Ginecología y Obstetricia invitan al equipo clínico al webinar «Del Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) al Síndrome Poliendocrino Metabólico Ovárico (PMOS): Actualización y desafíos clínicos».

  • Fecha: 18 de agosto, 20:00 horas.
  • Expositora: Dra. Carolina Liu Orellana, ginecóloga infanto-juvenil.

Esta es una instancia para profundizar en los fundamentos del cambio de nomenclatura, los desafíos que plantea en el diagnóstico diferencial y las implicancias para el manejo clínico, con espacio para preguntas dirigidas a la especialista. Te invitamos a inscribirte y reservar la fecha en tu agenda.

 

Inscríbete aquí al webinar